Miguel Ángel Troitiño (1947-2020). In Memoriam

El pasado martes nos enteramos de una muy triste noticia: el fallecimiento de Miguel Ángel Troitiño Vinuesa, Catedrático Emérito de Geografía Humana de la Universidad Complutense de Madrid. Quienes fueron sus compañeros han reunido los numerosos mensajes de condolencia recibidos, así como algunas imágenes y reseñas de su vida y obra (en este enlace). Desde el IUU también nos queremos sumar a este homenaje: Miguel Ángel fue miembro colaborador del instituto, y del Consejo Científico de la revista Ciudades, y participó en numerosas actividades y proyectos comunes a lo largo de los años. Por ello, hoy queremos compartir con vosotros el texto en su recuerdo que ha redactado Luis Santos, y que se incluirá en la sección In Memoriam del número 23 de Ciudades, que se publicará en breve.

“El patrimonio construido es algo así como el esqueleto cultural del territorio y su puesta en movimiento es, sin duda, un poderoso instrumento para el logro de una buena calidad de vida” (cita del artículo de Miguel Ángel Troitiño “Patrimonio arquitectónico, cultura y territorio”, en Ciudades, núm. 4, 1998, p. 98)

La covid-19, que ha dado un vuelco a nuestra existencia y actividad, nos ha consternado muy especialmente llevándose la vida de nuestro querido Miguel Ángel Troitiño Vinuesa, fallecido el 21 de abril de 2020.

Miguel Ángel era miembro del Consejo Científico Asesor de nuestra revista Ciudades y miembro colaborador del Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid, pero sobre todo era un eminente colega, amable y cercano, siempre muy generoso y bien dispuesto a colaborar en nuestro quehacer académico. Queremos aquí honrar su memoria, con gratitud y cariño, no solo por nuestro reconocimiento institucional y personal sino también por haber sido uno de los geógrafos urbanos españoles más sobresalientes de las últimas décadas.

Discípulo del gran maestro de geógrafos que fue Manuel de Terán Álvarez (primer catedrático de Geografía de la Universidad de Madrid), Miguel Ángel Troitiño se formó en la Universidad Complutense de Madrid e hizo toda su carrera en ella. Se licenció en Geografía e Historia en 1972 y se doctoró en Geografía en 1979, siendo desde aquel mismo año profesor contratado por su Universidad. En 1984 era ya profesor titular de Geografía Humana y en 1991 catedrático, pasando a catedrático emérito en 2017, con seis sexenios y nada menos que treinta y dos libros y más de doscientas publicaciones.

Miguel Ángel fue director del Departamento de Geografía Humana de la Complutense (2001-2009) y creó y dirigió el grupo de investigación “Turismo, patrimonio y desarrollo” junto con sus colegas más próximas, como Dolores Brandis e Isabel del Río, y donde también investiga su hija Libertad Troitiño. Como profesor de ordenación del territorio de cuarto curso, tenía el mérito de lograr que sus alumnos entrelazaran en esa asignatura todos los conocimientos adquiridos a lo largo del grado en Geografía y Ordenación del Territorio. Con esmero en sus clases, sesiones críticas y visitas de campo perfectamente preparadas, lograba que los estudiantes encontraran sentido a todo lo aprendido.

Además de ser miembro de nuestro instituto universitario de investigación, Miguel Ángel perteneció al Consejo Iberoamericano sobre Conservación de Centros Históricos y al Comité Español de ICOMOS, así como a diversos comités técnicos españoles, como el del Programa sobre el Hombre y la Biosfera -MAB- de la UNESCO o el de Patrimonio Mundial del Ministerio de Cultura. Además, colaboró con entidades como la Organización Mundial de Turismo, el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO, el Observatorio de la Sostenibilidad de España, el Grupo Español de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, el Instituto del Patrimonio Cultural de España, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico e Hispania Nostra.

Trabajó en varias líneas de investigación y en todas nos dejó un buen legado. Por un lado, fueron muy conocidas y apreciadas sus aportaciones a la Geografía Urbana en materia de ciudades históricas, cascos antiguos y centros históricos, lo que con el tiempo fue vinculando muy exitosamente con el Patrimonio y el Turismo. De hecho, ha sido uno de los mayores expertos españoles en turismo y patrimonio cultural de las ciudades históricas. Entre otros trabajos relevantes, dirigió el expediente de declaración de Cuenca como patrimonio mundial y el estudio previo para la revisión del Plan Especial de La Alhambra, y los observatorios turísticos de Ávila, de Segovia y del grupo de ciudades patrimonio de la humanidad. Hizo además numerosos estudios, estrategias, planes de gestión y todo tipo de asesorías en materia de patrimonio y turismo de conjuntos patrimoniales, e hizo aportaciones muy importantes en materia de planificación turística, de gestión de recursos turístico-culturales y del control de impactos.

Por otro lado, Miguel Ángel Troitiño siempre tuvo relación práctica con los procesos urbanos y el planeamiento urbanístico y territorial. Participó en numerosos planes de ciudades españolas, así como en planes de ámbitos comarcales, provinciales y regionales. Impulsó la creación del grupo de Geografía Urbana en la Asociación de Geógrafos Españoles, y fue miembro muy activo y socio de honor de la Asociación Interprofesional de Ordenación del Territorio, Fundicot. Estudió la relación de territorio, patrimonio y paisaje, dirigió también sus esfuerzos al análisis territorial, la ordenación del territorio y los espacios protegidos, e hizo aportaciones relevantes sobre la recuperación de los centros históricos y sobre las ciudades españolas y las políticas territoriales y urbanas.

Miguel Ángel era un geógrafo cuyo quehacer estaba claramente orientado a la acción, como nos ha escrito Eloy Solís Trapero, quien le apreciaba como maestro, amigo y referente; estimaba de él su gran personalidad, su independencia de criterio, el interés y la claridad de sus reflexiones y su capacidad de abrir caminos y dialogar. Compartimos con Eloy muy especialmente su talante para hacer una crítica rigurosa y bondadosa a la vez. Valentía y cortesía no estaban reñidas. Esa orientación a la acción también era activismo cívico. Agustín Hernández Aja nos ha escrito que ambos eran vecinos del barrio y que siempre colaboraba en las actividades vecinales, como cuando defendieron la Dehesa de la Villa, ya fuese escribiendo una parte de la propuesta del Plan Director que hicieron en 1998, dando charlas en jornadas o firmando manifiestos. Miguel Ángel siempre estaba en los manifiestos en defensa de la ciudad, el territorio, el patrimonio, el paisaje, y siempre desde una óptica en la que lo importante eran los ciudadanos y sus derechos.

Ha tenido vinculaciones estrechas con Madrid y con ciudades y territorios cercanos. Nacido en El Arenal, mantuvo su vinculación con el valle del Tiétar y especialmente con la ciudad de Ávila, en relación con su conjunto histórico y el patrimonio y el turismo cultural, y perteneció al Centro de Estudios Abulenses y a la Institución Gran Duque de Alba. Por otro lado, estuvo muy estrechamente vinculado a Cuenca; hizo su tesis sobre la ciudad de Cuenca (que fue premio de investigación Ciudad de Cuenca y premio nacional de tesis de urbanismo), se casó con una conquense, fue todo un pilar de la declaración como patrimonio mundial de la ciudad histórica y fue miembro correspondiente de la Real Academia Conquense de Artes y Letras. También hizo aportaciones de mucho nivel, por ejemplo, en Aranjuez, en Segovia, en Toledo y en León. Le recordarán muy especialmente, por su rigor técnico, su compromiso y su bonhomía, en estas y en otras muchas ciudades españolas e iberoamericanas. Y le echamos ya de menos en Valladolid.

Nuestro pésame a su mujer, María Isabel Torralba, a sus hijas, María Isabel y Libertad, y a sus amigos. Leyendo y aprendiendo de su obra y estando en nuestra memoria, sigue presente, pues ha dejado un potente rastro de excelencia y gentileza.

Luis Santos y Ganges, abril de 2020

2 comentarios
  1. Francisco Valverde Dice:

    Lamento mucho la pérdida de un gran profesor, referencia iberoamericana en el estudio de la ciudad y territorio.
    Abrazo afectuoso a su familia y al cuerpo académico del IUU.

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    • Dionisio Díez Mayoral Dice:

      EXCELENTE PERSONA, PROFESOR, Y GEÓGRAFO . Todo con mayúscula y al máximo nivel.
      He sido alumno suyo y me doctoré bajo su dirección. Desde la pena que siento envío un abrazo a todos los que como yo desfrutamos de su sabiduría, humanidad y estilo de vida. Especialmente a su mujer e hijas.

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